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Modelos de evaluación de la competencia

Las unidades de aprendizaje se organizan según conjuntos de competencias que subyacen a la realización de una determinada tarea ocupacional. Contienen elementos de conocimiento teórico en combinación con habilidades de planificación y técnicas y competencias sociales. La evaluación de tales conjuntos de competencias puede llevarse a cabo mediante un caso práctico que cubra todos los elementos o a través de la combinación de diferentes tipos de evidencias que puede presentar el alumno/a.

Modelo 1 – Caso práctico complejo:
Esta técnica intenta evaluar los elementos de competencia de una unidad de aprendizaje mediante la ejecución de una única práctica de trabajo. Su interés radica en el hecho de que proporciona al cantidato/a la oportunidad de demostrar las diferentes competencias realmente interrelacionadas. Por otro lado, los casos prácticos que engloban toda una gama de habilidades de una unidad de aprendizaje, primero tendrían que identificarse o diseñarse específicamente para dicho propósito y probablemente serían extremadamente tediosos y lentos.

Modelo 2 - Tarea compleja complementada con pruebas objetivas:
Este modelo utiliza un caso práctico final para la evaluación de las competencias principales de una unidad de aprendizaje, pero no incluye a todas ellas. Varios elementos de conocimiento y habilidades se han ido evaluando ya durante el transcurso de la formación por medio de pruebas o de la observación del desempeño en el trabajo. Estas evaluaciones intermedias dejan margen para un diseño flexible del caso práctico final que recoja los rasgos más característicos de una tarea de trabajo. Por lo tanto, la integridad de la evaluación se respeta, mientras que su naturaleza holística se reduce, ya que algunas de las competencias se evalúan aisladas del contexto general.

Modelo 3 – Proyecto de complejidad creciente, complementado con pruebas objetivas:
En este modelo el énfasis no recae en la evaluación final. La evaluación utiliza varias tareas de proyecto de alcance medio en el transcurso de la formación. La complejidad de estas tareas va aumentando gradualmente, al tiempo que las competencias adquiridas recientemente se van evaluando junto con las competencias ya valoradas en una fase anterior. El proceso de aprendizaje se examina de forma continua y se le hace ver al alumno/a su progreso, dándole la oportunidad de modificar los resultados intermedios. Este tipo de evaluación continua puede ofrecer información valiosa para el control de calidad del proceso de formación. Un inconveniente es comparativamente el elevado esfuerzo necesario para el diseño de proyectos, las periódicas evaluaciones periódicas y la documentación.

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